Continuamos celebrando el Día Mundial del Libro en Biblioteca San Joaquín. Del 23 al 27 de abril tenemos una interesante exhibición. Se trata de 200 marcapáginas pertenecientes a la coleccionista chilena Olga Sotomayor. Los marcapáginas son cartulinas que permiten indicar la página en que se detuvo la lectura de un libro y los hay de diversos y atractivos diseños.
La historia de los marcadores se
presenta en cuatro períodos principales:
1850-1880 El período de las cintas
Los marcadores fueron usualmente hechos en casa de pedazos de cintas a mano, más usualmente, a las cuales se le pegaban bordados perforados con pequeños dibujos en colores pastel. En los años 1860 y 1870 marcadores de tejidos de seda innundaban el mercado.
Los marcadores fueron usualmente hechos en casa de pedazos de cintas a mano, más usualmente, a las cuales se le pegaban bordados perforados con pequeños dibujos en colores pastel. En los años 1860 y 1870 marcadores de tejidos de seda innundaban el mercado.
1880-1901 Período de la Publicidad Victoriana
Después de cerca de 1880 los marcadores fueron impresos en papel duro o delgado. Estos usualmente portaban publicidad, algunas veces por un solo producto, a veces por una gama de ellos, especialmente jabones, corsets de mujeres, prendas de vestir, comida popular y medicinas. Muchos de estos avisos eran descarados e insensibles.
1901-1914 Período antes de la I Guerra Mundial
En tiempos de Edward la publicidad comenzó a hacerse más conservadora y respetable. Los publicistas hicieron un gran uso de los marcadores de libros para captar el interés del público en los productos que ellos publicitaban. La publicidad grotesca finalmente declinó.
1914- Hasta el Presente, Período de Publicidad y Saludos ( por medio de los marcadores)
Aunque algunos avisos continuaron en los marcadores después de la Primera Guerra Mundial, estos se usaban más para portar publicidad y propagandas para empresas sin fines de lucro. Estos se usaron para promover la fortaleza en ambas guerras, incentivando a la gente a que ahorre dinero, y para avisar a los usuarios de las calles a observar los códigos de las autopistas. Las bibliotecas públicas las usaron, y aún lo hacen para diseminar información. Entidades privadas los usan para lanzar productos.
Algunas cintas de seda se usaron hasta después de 1914, especialmente marcadores ‘en memoria a ...’, pero el papel y el cartón predominó. Ocasionalmente se usaron materiales sintéticos nuevos tales como celulosa. Los materiales tradicionales incluyendo plata y caparazón de tortugas, se usaron para hacer marcadores permanentes los cuales se podían llevar en los bolsillos. Después de la II Guerra Mundial hubo un renacimiento de los saludos por medio de los marcadores, especialmente del tipo navideño, a veces especialmente impresos por quien los enviaba.
Te invitamos a la Biblioteca DuocUC San Joaquín a visitar esta muestra e inspirarte a crear tu propio y único marcapáginas para tus lecturas favoritas.

Gracias por exponerlos. Ojalá sea del agrado de varios.
ResponderEliminarSaludos cariñosos s toda la Sede San Joaquín de DuocUC