martes, 18 de diciembre de 2012

La mente alegre







Una mejor comprensión del modo en que el cerebro genera placer podría mejorar los tratamientos contra la adicción y la depresión, e incluso crear una nueva ciencia de la felicidad.
En los años cincuenta, el psiquiatra Robert Heat, de la Universidad de Tulane, comenzó un controvertido programa. Mediante cirugía, implantaba electrodos en el cerebro de pacientes ingresados con epilepsia, esquizofrenia, depresión y otras enfermedades neurológicas graves. Su objetivo inicial consistía en localizar la base biológica de tales trastornos y, tal vez, por medio de la estimación artificial de esas regiones, curar al individuo. (ARTÍCULO DE REVISTA:   EN: Investigación y Ciencia, Nº 433, 2012, páginas 72 a 77, disponible en Biblioteca San Joaquín).

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