El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) pertenece al grupo de los
desórdenes de ansiedad. Los pacientes tienen conciencia de que sus obsesiones no tienen sentido, pero
no pueden ignorarlas ni frenarlas. Se sienten culpables de su conducta anormal,
pero no pueden evitarla y viven esclavizados a sus rituales. La intensidad de las obsesiones varía;
pueden aparecer de vez en cuando y es posible convivir con este trastorno
durante muchos años. Pero existen casos más dramáticos en que las obsesiones
están presentes todo el día. (ARTÍCULO DE REVISTA EN: In Vitro, Nº 93, Julio 2012, páginas 58 a 61, disponible en Biblioteca
San Joaquín).

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